jueves, 19 de julio de 2012

Juan Salvador Gaviota


JUAN SALVADOR GAVIOTA - 
“JONATHAN LIVINGSTONE SEAGULL “

¡Y se atrevieron a ser libres…!

Hace algunas décadas fue best seller un estupendo libro de Richard Bach que se titulabaJUAN SALVADOR GAVIOTA”.  Hablaba de una gaviota que se atrevió a soñar.  Le interesaba ser ella misma, vivir intensamente, potenciar todos sus talentos y posibilidades.  Aceptaba la vida monótona y siempre igual de la bandada que sólo se atrevía a vuelos rastreros, sin alma, detrás de los desperdicios que arrojaban los barcos.  Ella sentía en su alma el llamado de las alturas, la vocación de libertad.  Por atreverse a proponer una vida distinta, la aislaron, la dejaron sola, la tacharon de loca y  la desterraron.
Juan Salvador, la pequeña gaviota, aceptó la soledad del aprender de nuevo, la soledad de la búsqueda de mares nuevos, nuevos cielos, nuevos horizontes.  En lo profundo de su corazón adolorido, sentía que sus alas habían nacido para abrirse a la inmensidad de lo desconocido.
Y se arriesgó.  Tras muchos intentos fallidos, un día se encontró surcando los altos cielos, azules, maravillosos, inmensos, con un halo de eternidad.  Y ese día entendió por qué y para qué había nacido gaviota.  
Palpó el vértigo de lo profundo, vivió la originalidad, la iniciativa, la creatividad.  Experimentó las honduras de la perfección:  hasta el final de lo entendido, llegar hasta la raíz, el manantial de su propio ser.  Ya no se trataba tanto de buscar la libertad, como de ser libre.  Y se entregó apasionadamente a ser ella misma, sin ataduras ni temores.
Pero Juan Salvador Gaviota seguía amando a los suyos a pesar de que lo habían desterrado.  Y decidió volver a la bandada para enseñarles que la vida podía ser algo más interesante que comer y disputarse los desperdicios de los barcos.  Estaba seguro de que su empresa no iba a ser nada fácil, que de nuevo lo aislarían, lo ofenderían,   porque no estaban dispuestos a  cambiar  ni a escuchar tranquilamente que alguien les hablara de la necesidad de cambio.
No importaba que no lo comprendieran:  con que una sola gaviota se atreviera a soñar y aprender un nuevo vuelo, se justificaba su aventura.  En el fondo de su corazón, Juan Salvador Gaviota adivinaba que era imposible vivir intensamente su libertad sin intentar liberar a otros, que la plenitud implicaba el servicio.  El amor por los suyos, el respeto merecido y el perdón, eran tan importantes para él, como su ansiada libertad…
Juan Salvador Gaviota comprendió que el espíritu no puede ser realmente libre sin la capacidad de perdonar…Esa capacidad de perdón fue un imperativo necesario para elevarse a un plano superior…
Y volvió sin prédicas ni alardes…Solo trataba de ser una auténtica gaviota nacida para volar.  Poco a poco algunas gaviotas jóvenes se fueron acercando a presenciar su vuelo vigoroso.  Y le pidieron que les enseñara a volar, experimentar otra vida, atreverse a ser libres.  Y se abrieron los cielos…
Juan Salvador disfrutaba del inmenso gozo que produce el ayudar a otros…este gran paso lo convirtió en un verdadero maestro.
Todos podemos ser maestros de vuelos de altura, sembradores de utopías, exploradores de nuevos cielos y mundos más allá de los gritos y graznidos de la bandada, para que otros vean en nuestras vidas una invitación a trascender, a ir más allá de sí mismos.  Una invitación al riesgo de volar.
Por eso hoy más que nunca, necesitamos hombres y mujeres que propongan pasión, el abrirse a la plenitud de lo desconocido, que nos levanten de tanto vuelo rastrero, de tanta ilusión de plenitud en un mundo sin horizontes ni sueños, que rescaten y propongan con esperanzadora firmeza la vuelta a la utopía, el atreverse a construir un mundo donde sea posible la libertad y la aventura del servicio.       

lunes, 16 de julio de 2012

¿Saben que estás ahí, Señor?



¿SABEN QUE ESTÁS AHÍ, SEÑOR?
 
¿Saben que estás ahí, Señor, O quizá no lo saben?
Vengo del tráfico, del ruido, de toda la agitación que hay ahí afuera, Señor, trato de serenarme y dejar mi aceleramiento convertido en suaves pasos para estar frente a ti.  Ya me va llegando la calma, la paz...

Frente a esta Capilla siguen pasando las personas, que como yo, traen en su interior su propia historia.  Y pienso en ellos:  en esa joven que pasa sin mirar siquiera un instante hacia este lugar donde estás Tú.  Pasa ensimismada porque carga una cruz que pesa, que pesa mucho; le han dicho que su hijito tiene una enfermedad incurable, ¡y ese hombre que apura el paso porque lleva ya dentro la huella del vicio y va en su busca! y ese anciano,  que apenas puede caminar porque tiene frío, porque todos sus huesos ya viejos le duelen pero le duele más el saber que en su casa, los hijos que tanto amó, le están diciendo que "estorba".  Esa jovencita, casi una niña, que va despacio y muy triste porque su novio le acaba de decir que no la quiere,  que todo terminó  y ella ya lleva un hijo en las entrañas y no sabe qué va a hacer.  Y el que no tiene trabajo... y la que se siente enferma y cansada.  Y el que viene de despedir para siempre al ser amado y recibir las condolencias.
¿Por qué los que cargan una cruz tan pesada no la quieren compartir Contigo...Contigo, que ya supiste lo que pesa y duele?  Tú lo dijiste:  “Venid a mi todos los que estéis fatigados y sobrecargados y yo les daré descanso.”  (Mt 11,28).
Pasa también la que va feliz porque mañana se casa, y aquella a quien le ha dado el doctor la noticia de que va a ser madre y le falta tiempo para llegar a su hogar y decírselo al hombre amado.  Y el que va feliz porque le han ascendido de puesto, y el estudiante que ha pasado de año y la niña que mañana cumple quince años, y la que acaba de recibir su anillo de compromiso.
 ¿Por qué no vienen a Ti?  ¿Por qué no te vienen a dar gracias y a compartir contigo sus grandes logros, sus dichas, sus sueños realizados, su inmensa felicidad? 
Todo un mundo de historias... y Tú, Señor, las conoces todas, y Tú te las sabes todas y esperas... ¿Saben que estás ahí o quizá... no lo saben?  ¿Y si nadie se los ha dicho?
Siento tu tristeza, Señor.  Y esa tristeza me obliga a darte a conocer entre todos los que me rodean.  Que nadie se quede sin saber que eres agua viva, si tienen sed, que eres el amigo fiel, si tienen angustia y pena, que eres el Amor hecho hombre para amar sin medida, que eres el Dios que muere en una cruz para perdonar.  Que estás ahí, tan cerca, tan humilde en la espera eterna...

Detén tu desorientado caminar y ven aquí, junto al Sagrario, donde Él está, con su Cuerpo y su Divinidad.  Y, tal vez llores... pero puedes estar seguro de que al salir vas a sentir lo que buscabas y necesitabas:  la certeza de que Dios te ama y con ella, el precioso dón de la PAZ.

viernes, 13 de julio de 2012

En mí...en ti...





EN MÍ...EN TI...

No es la primera vez que alguien observa la diferencia que hay cuando calificamos nuestros actos y los de los demás.  Yo sé que no he descubierto el “agua tibia”, pero casi siempre tendemos a creer que somos mejores que los demás, y justificamos de lo más frescos nuestro modo de ser o nuestras actuaciones.  No es sólo cuestión de semántica.  ¡Es que es taaan distinto hablar de nosotros que del prójimo!  He aquí algunas de las frases que solemos decir, absolutamente convencidos de que sólo estamos exponiendo la realidad:

v  Lo que en mí es dulzura de carácter, en el otro es sólo...debilidad.
v  Lo que en mí es firmeza, en el otro sólo es...autoritarismo.
v  Yo, cuido mi salud; el otro es... un paranoico.
v  Yo soy muy ordenado;   el otro... es un meticuloso.
v  Yo soy buen observador; el otro... es un metiche.
v  Yo no como cuento; el otro... es un descreído.
v  Yo soy ahorrativo; el otro... es un tacaño.
v  Yo tengo mi genio; el otro... tiene un genio de mil demonios.
v  Yo tengo poca paciencia; el otro... es un intolerante.
v  Yo soy muy optimista; el otro... es un iluso.
v  Yo soy buena persona; el otro... es un tonto.
v  Yo ya he trabajado mucho en la vida; el otro...es un perezoso. 

Habría mucha tela para cortar y es mejor no abundar en ejemplos.  Qué tal si pudiéramos, aunque sólo sea de vez en cuando, tratar de invertir estas frases?  Claro que esta es tarea como para Teresa de Calcuta o San Francisco de Asís. En fin, al menos,  tratemos...

Luz Dora Castrillón

jueves, 12 de julio de 2012


 Me encanta coleccionar frases, ya sea por su sabiduría, o por su belleza literaria, o por el ingenio mismo de sus autores,  y aquí  comparto al azar algunas de ellas:


Sabiduría en Frases

ü  Se puede experimentar tanta alegría al proporcionar placer a alguien,  que se sienten ganas de darle las gracias.
                                                                                    -
Henri Montherlant.

ü  La satisfacción de un momento es la ruina del siguiente.
                                                                                -Howard -P. Lovecraft.

ü " No se deberían poner caras largas, aunque sólo fuera para no tener más superficie que afeitar.                                                                                        -Fernandel               
ü  No se debe intentar contentar a los que no se van a contentar.
                                                                                                  -
Julián Marías.

ü  Si estamos en un cuarto oscuro y decimos que no hay luz es porque alguna vez hemos visto la luz. Algo parecido sucede con la felicidad.                                                                                                                -Swami Tilak.
ü  El secreto de la felicidad es tener gustos sencillos y una mente compleja, el problema es que a menudo la mente es sencilla y los gustos son complejos.                                                               -Fernando Savater 
ü  Cuando se tienen muchas cosas que meter en él, el día tiene cien bolsillos.                                                                                                                                                                                                          -Nietzsche
ü  No permitáis que nadie venga a vosotros y se vaya sin ser mejor y más feliz.                                                                            -Lei An-Jai
ü  El rico que no posee más tesoro que sus doblones, posee bien poco.
                                                                                 -José L. Rivero

ü  El que no considera lo que tiene como la riqueza más grande, es desdichado, aunque sea dueño del mundo.                             –Epicuro

ü  Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace.
                                                                       -Jean-Paul Sartre
ü  Si junto a la biblioteca tienes un jardín, ya no te faltará nada.
                                                                                     -Cicerón
ü  Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias.                 –Locke

ü  Lo mejor es salir de la vida como de una fiesta, ni sediento ni bebido.
                                                                               -Aristóteles

ü  No importa cuánto vivamos, sino cómo.                   -Philip James Bailey

ü  Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías mientras aguardan la gran felicidad.                                                                 -Pearl S. Buck


ü  La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar.
                                                                                            -Thomas Chalmers
ü  El hombre más feliz es el que hace la felicidad del mayor número de sus semejantes.                                                                         -Denis Diderot

ü  Si se ama a la vez pensamiento, vida y justicia, nuestra felicidad puede no coincidir con nuestro confort.                                                                -Bertrand Russell

ü  El cabalgar, el viajar y el mudar de lugar recrean el ánimo.        –Séneca

ü  Quien no aprecia los placeres de la vida no los merece.
                                                                               -Leonardo Da Vinci

ü  Sólo aspiro a encontrar mi paraíso en la tierra. Y soy digno de compasión porque es posible que lo haya conocido en varias ocasiones y no me haya dado cuenta.                                                                     -Terenci Moix

ü  La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo o, más exactamente, a pesar de ti mismo.                              Victor Hugo

ü  Para lograr todo el valor de una alegría has de tener con quien repetirla.
                                                                                -Mark Twain
ü  La palabra progreso no tiene ningún sentido mientras haya niños infelices.                                                                        -Albert Einstein 

ü  La belleza es aún más difícil de explicar que la felicidad.
                                                                            -Simone de Beauvoir

ü  El deber tiene una gran similitud con la felicidad de los demás.
                                                                                    -Víctor Hugo

ü  No hay felicidad posible basada en la ignorancia, hay que ser lúcido para ser fuerte, fuerte para ser útil y útil para ser feliz.
                                                                        -Sacado de una historia del Maki

ü  No hay deber que descuidemos tanto como el deber de ser felices.
                                                                       -Robert Louis Stevenson

ü  La felicidad de los grandes consiste no en sentirse felices, sino en comprender cuan felices piensan otros que han de ser ellos.
                                                                                               -Bacon.
ü  La vida está hecha de problemas; vivir es solucionar esos problemas.  Tu deberías vivir tu vida a tope y nunca mirar hacia el pasado”                                                                                                                  -Desconocido-

ü  Hay personas que por mucho que envejezcan, jamás pierden su belleza; sólo se les pasa de la cara al corazón.                                                -Martin Buxbaum
                                              
ü  En la vida casi siempre acaba ocurriendo la única posibilidad que no se había tenido en cuenta”                                                                   -María Cristina Restrepo-                                                             Libro: “Amores sin Tregua”

ü  “Haz todo lo que puedas, por todos los medios que puedas, de todas las formas que puedas, en todos los lugares que puedas, todas las veces que puedas, durante tanto tiempo como puedas”                                                                                                                                                                       -John Wesley

ü  ¿Qué sucede cuando me separo de todo para estar a solas con Dios en oración?   Intercambio mis preocupaciones por su fortaleza, mis debilidades por sus soluciones, mis cargas por su libertad, mis frustraciones por su paz, mi confusión por su calma, mis esperanzas por sus promesas, mis aflicciones por su bálsamo de consuelo, mis preguntas por sus respuestas, mi confusión por su conocimiento, mi duda por su afirmación, mi nada por lo importante de su ser, lo temporal por lo eterno y imposible por lo posible!
                                                                                 -Elizabeth George

ü  Sé que Dios no me dará algo que yo no pueda manejar.  Sólo deseo
que Él no confíe demasiado en mí.                            -Madre Teresa

ü  No es necesario hacer grandes cosas; sólo es necesario hacer pequeñas cosas, con un gran cariño.                                               -Madre Teresa


ü  Derrama tu amor en todos los lugares por donde camines. 

                                                                                      -Madre Teresa

ü  La edad es algo mental: si no te preocupa, no te afecta. –Anónimo

ü  Madurez es aquella edad en la que uno ya no se deja engañar por sí mismo.                                                                      -Anónimo

ü  Los verdaderos amigos son ángeles que levantan nuestros pies de la tierra, cuando nuestras alas han olvidado cómo volar.                          -Anónimo

ü  Agradece todo lo que está en tu vida, en cada momento, inclusive el dolor.                                                                         -Anónimo

ü  Cuando Dios te quita aquello que tenías agarrado, Él no está castigándote, sino simplemente está abriendo tus manos para que recibas algo mejor.                                              -Facundo Cabral (?)

 ü  La voluntad de Dios no te llevará a donde la gracia de Dios no te proteja.                                                                          -Anónimo

ü  Principio Narciso:  Multiplicar minúsculos espacios de tiempo, por pequeños incrementos de esfuerzo diario = ¡Resultados!

ü  Cuando un hombre tiene un por qué vivir, soporta cualquier cómo.                                                                              -Nietzche

ü  Quedarse sin vida y viva, es lo peor que te puede suceder. –                                                                            -Ángela Becerra

ü  Los minutos caían en el suelo, formando un charco de horas perdidas…                                                            -Ángela Becerra

ü  Dijimos que nos amaríamos hasta la muerte, sin saber que sería la muerte del amor, la que nos mataría…                                         -Ángela Becerra

ü  Establecer un ejemplo no es la principal manera de influenciar a otros.  Es la única manera.                                                                    -Albert Einstein

ü  Trata a un hombre como él es y permanecerá como es él.  Trátalo como él debiera ser y él se volverá como él puede y debería ser.
                                                                                                  -Goethe

ü  Si tienes conocimiento, deja que otros enciendan sus velas en él.                                                                                                                        –Margareth Fuller

ü  El trabajo nos aparta de tres demonios:  aburrimiento, vicio y necesidad.                                                                                                                                                            -Voltaire

ü  Pide a Dios que bendiga tu trabajo, pero no esperes que te lo haga.                                                                    Anónimo

ü  “Recesión es cuando tu vecino se queda sin trabajo.  Depresión es cuando lo pierdes tú”                                                                  -Ronald Reagan

        
ü  ¿Cómo esperas conservar tu capacidad para oír, si nunca quieres escuchar?  Das por hecho que Dios debería tomarse la molestia de ocuparse de ti, al igual que das por hecho que tú no tienes tiempo para ocuparte de El.                                                      -Dag Hammarskjold
   
ü   “Hay dos formas de ver la vida: una es creer que no existen milagros, la otra,  es creer que todo es un milagro”.   Einstein.

ü  De vez en cuando la vida toma conmigo café,
     y está tan bonita que da gusto verla"

ü  El mundo es mi país y hacer el bien es mi religión                                                       -Thomas Paine

ü  "El vampiro alevoso acaricia con sus alas a la víctima mientras le clava sus colmillos".
                           (Figura utilizada por el tratadista Padre Feijoo, para                                 describir la “Alevosía”)  

ü  "La vida es muy peligrosa.  No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa."
                                                                          -Albert Einstein
ü  "La amistad no puede ir muy lejos cuando ni unos ni otros están dispuestos a perdonarse los pequeños defectos".
                                                                  -Jean de la Bruyere
ü  "Hay algo más importante que la lógica:  la imaginación".
                                                           -Alfred Hitchcock   

ü  “La vejez es el precio que se paga por estar vivos”

ü  Quien no comprende una mirada, tampoco comprenderá una larga explicación..."

ü  El trabajo es lo más divertido:  podríamos pasarnos horas observándolo.                                                   -Anónimo